viernes, 25 de septiembre de 2015

LAS FORMAS DE GOBIERNO EN EL ANTIGUO RÉGIMEN: LA MONARQUÍA ABSOLUTA


Mapa conceptual (en valenciano) que representa los principios fundamentales
 y organización del poder del Estado bajo la MONARQUÍA ABSOLUTA.

     Este documento puede ser útil para comprender la naturaleza de las formas de gobierno dominantes durante el Antiguo Régimen. El poder "de uno solo" (ab solutus) se presenta en esta época como de origen o de derecho divino (el poder lo recibe el rey de Dios, de quien es representante en la tierra). Por esta razón, todos los poderes del estado (legislativo, ejecutivo, judicial y militar) se concentran en la persona del monarca o rey (El estado soy yo) que, por razones obvias, no puede ejercer tales poderes él solo; este hecho o principio lo que establece es que cualquier persona que detente algún tipo de poder o autoridad en aquella época, lo hace siempre en nombre del rey y gracias a él. El rey nombra y cesa ministros, jueces, o generales, sin rendir cuentas ante nadie. Los parlamentos o cortes sólo tienen un carácter asesor y no representan la voluntad del pueblo. Sólo la voluntad del rey es la ley (esto es ley porque yo lo quiero). 
   El rey está obligado, si no quiere ser tenido por un déspota o tirano, a cumplir las leyes y tradiciones del reino, pero no hay nadie ni ninguna institución que limite su voluntad o se sitúe por encima de él. En este tipo de monarquía las personas carecen de los derechos y libertades que podrían garantizar unas leyes emanadas de sus representantes (y aprobadas en un parlamento) y aceptadas por todos como expresión de la voluntad de la nación. Por esta razón, no hay ciudadanos sino súbditos (personas sometidas a la voluntad de otro). En este sistema la nobleza y el clero, que constituyen los estamentos privilegiados, se benefician del monopolio de los cargos públicos y de las prebendas que el rey concede. La Iglesia, además, justifica el poder del rey como algo que le ha otorgado Dios y al erigirse en garante de la salvación espiritual de los súbditos del rey, se convierte en la institución que fundamenta la monarquía absoluta de derecho divino. Sociedad estamental y absolutismo monárquico se convierten, así, en los dos pilares fundamentales del llamado Antiguo Régimen.

miércoles, 23 de septiembre de 2015

LA SOCIETAT ESTAMENTAL: ESQUEMA I FONAMENTS



 
     El esquema sintetiza los rasgos básicos de la sociedad estamental y plantea la diversidad de situaciones en cada uno de los tres estamentos. Recordad que se trataba de una sociedad muy jerarquizada y cerrada, donde el nacimiento determinaba el lugar que una persona ocuparía en la sociedad, fueran cuales fueran sus riquezas o méritos.
   Los estamentos eran grupos sociales cerrados, a los que se accedía por nacimiento o, en el caso de los burgueses ricos, al comprar un título de nobleza o por matrimonio (para los herederos); también el rey podía conceder un título de nobleza como pago por los servicios prestados a la monarquía y/o el estado. El estamento eclesiástico era abierto, pues cualquiera podía acceder a él, pero en su interior tendían a reproducirse las mismas diferencias entre los que procedían de la nobleza, que ocupaban los cargos importantes, y los que procedían del estamento popular. La clave de esta sociedad, cuyos orígenes se remontan el sistema feudal y medieval, es la escasa movilidad social, las dificultades que una persona tenía para ascender en la escala social a pesar de su riqueza, talento o mérito. Por otro lado, la desigualdad legal era otro elemento básico de esta sociedad, donde las leyes eran diferentes según el estamento al que se perteneciera, por lo que los delitos no eran tratados del mismo modo. Los nobles o aristócratas privilegiados, de ahí su nombre, disfrutaban de una justicia propia y más suave, además de ser grandes propietarios de tierras y de rentas. El clero, otro estamento privilegiado, estaba sometido a un régimen legal diferenciado, el derecho canónico y también vivía de las rentas que generaban sus propiedades y del múltiples beneficios, como el diezmo. Ambos estamentos, junto con el rey su familia, formaban el grupo de los privilegiados, una minoría que anclaba sus orígenes y privilegios en el pasado y que poco contribuía al sostenimiento del estado o al desarrollo de las actividades económicas. El tercer estado o estamento popular o estado llano, que era el mayoritario, soportaba la mayor carga fiscal y era el motor de la economía; pero era un estamento diverso, donde convivían ricos comerciantes, artesanos, banqueros (enclavados en la burguesía), enriquecidos con el comercio colonial, y las clases populares urbanas, además de la masa de campesinos que formaban mayoritariamente las sociedades de la época. Lo que les unía era la desigualdad legal que padecían y la exclusión de la que eran objeto a la hora de ocupar cargos en el estado o en el ejército, además de que eran los que pagaban la mayor parte de los impuestos que sostenían el estado en esa época.
    Hay que prestar especial atención a la burguesía, grupo social en ascenso en el siglo XVIII, integrada en el tercer Estado o Estado LLano y que padecerá las consecuencias de un modelo social que la excluye de los honores y privilegios del Estado, a pesar de que por su riqueza y mérito sirve al Estado mejor que los estamentos privilegiados. La riqueza y la educación de que disfruta este grupo social, le permitirán tomar conciencia de las injusticias que esta situación de desigualdad legal provocan en el conjunto de la población y, con el tiempo, convertir su descontento en rebeldía. Este será uno de los motores de las revoluciones que se produzcan en los inicios de la edad contemporánea.

miércoles, 16 de septiembre de 2015

EL S. XVIII: UN SIGLO DE PAZ Y DE CAMBIOS.

Estimados alumnos y alumnas, aquí tenéis el ESQUEMA-FRISO CRONOLÓGICO que os ayudará a enmarcar los grandes procesos históricos que jalonan el s. XVIII y que sirven de contexto a la transición desde el ANTIGUO RÉGIMEN A LA EDAD CONTEMPORÁNEA. Recordad que tenéis que copiar el esquema o imprimirlo y pegarlo en vuestro cuaderno de trabajo en el inicio del tema, antes de comenzar con las preguntas del cuestionario de trabajo.


martes, 15 de septiembre de 2015

BIENVENIDOS AL CURSO 2015-16

Estimados alumnos y anónimos visitantes:

   Un año más y el mundo sigue hecho unos zorros (¿Y cuándo no lo estuvo?). Vivimos tiempos turbulentos, llenos de incertidumbre, en un constante carrusel de noticias económicas que amenazan, casi, con el fin del mundo, inmersos en esta crisis que no cesa. Millones de personas huyen de países devastados por las guerras y buscan refugio en una Europa amurallada y llena de temores. Parece que estamos pasando de una era llena de cambios (internet y las redes sociales, la globalización económica y financiera, el desarrollo de nuevas potencias económicas que está desplazando el centro de gravedad del mundo, el auge de los movimientos xenófobos y el populismo, la ingeniería genética, etc.), como fue la segunda mitad del s. XX, a un cambio de era... ¡El mundo ya no es como era!

¿Cómo será este siglo XXI del que ya hemos vivido década y media?
  Tambores de guerra amenazan, una vez más, La Paz mundial; en Siria e Irak las potencias, EEUU, Rusia, G. Bretaña, Francia, que jugaron como en los viejos tiempos de la guerra fría, han creado un monstruo, el llamado Estado islámico, que aterroriza a las poblaciones que quedan sometidas bajo su dominio; La descomposición de Irak y Libia y el terrorismo islamista, son solo una parte de ese proceso;  la frustración de la llamada "Primavera Árabe", con la vuelta de los militares al poder en Egipto; las guerras que han llenado las costas mediterráneas de cadáveres y refugiados; Rusia, antigua potencia en la Guerra Fría, vuelve a conmocionar Europa con su neoimperialismo agresivo y expansivo en Crimea y en Ucrania; y la crisis económica que no cesa, al menos en España... ¿Puede la historia ayudarnos a entender todo esto? Podemos intentarlo.

    Empezamos hoy un nuevo curso. Un nuevo viaje de indagación, reflexión y conocimiento. ¿Para qué la Historia? En tiempos confusos como los que estamos viviendo, sin apenas certezas a las que poder asirnos y sometidos al estrépito constante de las múltiples crisis que parecen amenazar al mundo y a nuestra civilización, la Historia puede brindarnos los instrumentos adecuados para navegar por esas procelosas aguas. Tal vez no nos hará mejores, pero sí más sabios. Porque conocer las claves del mundo en el que vivimos es condición necesaria para hallar un lugar en él, para no ser meros espectadores de lo que sucede, sino hombres y mujeres, ciudadanos conscientes del reto que supone vivir en tiempos como éstos y, dentro de nuestras posibilidades y esperanzas, intentar mejorarlo. Esa es mi propuesta y quiero contar con vosotros.

    Para ir haciendo boca, qué mejor que un repaso a la historia del mundo (desde la óptica de los EEUU) desde los años 50 a los 90 del siglo XX, con soporte musical. Atentos a los personaje y hechos que jalonan el video y la canción. Para aquellos que quieran empezar el curso a buen ritmo.




Bienvenidos al nuevo curso 2015-16 y que el viaje nos sea a todos de provecho. Comenzamos.