lunes, 18 de noviembre de 2013

EL PROCESO DE UNIFICACIÓN DE ITALIA



Este documento nos permite tener una visión global del proceso de unificación de Italia (1859-1870). En otra entrada se abordarán las distintas fases y acontecimientos del proceso de unificación nacional.

EL PROCESO DE UNIFICACIÓN POLÍTICA DE ITALIA. MAPA.

EL MAPA representa las distintas fases del proceso de unificación política de Italia. La estrategia seguida por el reino de Piamonte-Cerdeña, basada en las alianzas diplomáticas y militares, para expulsar a los austríacos de los estados del norte, así como la intervención de Garibaldi y sus "Camisas Rojas", son la clave política de este proceso histórico. La leyenda que acompaña el mapa nos da las pistas militares para entender la estrategia militar seguida, y el cuadro nos ofrece una visión somera de las distintas etapas que debieron de atravesar los italianos para alcanzar la unidad nacional. Observaréis que el reino de Italia es ya una realidad política a partir de 1861, cuando Victor Manuel II sea proclamado rey de Italia; no obstante, hasta que Roma no sea incorporada al nuevo estado, el proceso no estará completo. El objetivo era convertir a la ciudad de Roma, verdadero referente histórico del pasado imperial, en la capital política de Italia; aún así, las grandes ciudades del norte, como Turín, Génova o Milán, seguirán siendo los motores económicos del país.

LA UNIFICACIÓN DE ITALIA: LA HEGEMONÍA DEL PIAMONTE.



El documento permite seguir las claves que hicieron posible que el reino de Piamonte-Cerdeña, se conviertiese en el motor político de la unificación italiana.

martes, 12 de noviembre de 2013

EUROPA Y LOS PROCESOS DE UNIFICACIÓN NACIONAL DE ITALIA Y ALEMANIA


Mapa político después del Congreso de Viena (1815)

    Los movimientos nacionalistas que se desarrollan a lo largo del s. XIX tienen como punto de partida el nuevo mapa político que se diseñó en Viena por las potencias que habían vencido a Napoleón. Los reyes y ministros allí reunidos reorganizaron el mapa político y trazaron fronteras atendiendo, casi en exclusiva, a sus propios intereses dinásticos; las aspiraciones nacionales de los pueblos europeos no fueron tenidas en cuenta; prevaleció la legitimidad de los reyes y el objetivo de restablecer un cierto equilibrio territorial entre las potencias. Austria, Rusia, Prusia y Gran Bretaña establecieron el nuevo orden europeo para evitar el estallido de revoluciones liberales, la amenaza de una Francia recuperada y, en el caso que nos ocupa, la explosión de movimientos nacionalistas que pusieran en peligro la integridad territorial de los imperios existentes en Europa. 
     El ciclo de revoluciones de 1820, 30 y 48 (que ya hemos analizado) evidenció la fragilidad de este proyecto, pues algunas nacionalidades, que vivían sometidas dentro de algunos de esos estados, consiguieron su emancipación nacional y la construcción de estados propios; fue el caso de Grecia o de Bélgica y, en América, de las colonias españolas que consiguieron la independencia. Los estallidos nacionalistas se sucedieron y, en mayor o menor medida, afectaron a la estabilidad del continente. Las áreas más afectadas por estos movimientos son la alemana y la italiana. Se trata de dos expresiones geográficas, pero no políticas. Durante la primera mitad del siglo XIX los sentimientos nacionalistas se irán desarrollando en estas áreas, lo que favorecerá el desarrollo, a su vez, de movimientos políticos de carácter nacionalista que aspirarán a modificar la situación política existente. En 1848 fracasó en el área alemana el intento, plasmado en la Asamblea de Francfurt, de unir a los alemanes en un solo estado bajo la autoridad del rey de Prusia, Federico Guillermo IV. El fracaso de este proyecto no será, sin embargo, el final del sueño de unificación de los alemanes en un sólo estado, sino el principio de un proceso que, liderado por Prusia, culminará en 1871. En el área italiana, a los intentos de instaurar regímenes liberales en algunos estados, se suma el esfuerzo por echar a los austríacos que dominan el norte de Italia y la política italiana. El Piamonte-Cerdeña, único estado constitucional de la península, será quien finalmente lidere este proceso.
     Concluidos ambos procesos de unificación política, asistimos a la configuración de un nuevo mapa político en Europa; las viejas potencias (Austria, Rusia, Francia o G. Bretaña), verán amenazada su hegemonía continental con la aparición de dos nuevos estados de enorme potencias demográfico, económico y político. Las guerras que hicieron posible la unificación abren el camino a nuevos enfrentamientos. La lucha por la hegemonía en Europa y en el mundo se abre a nuevos protagonistas. Alemania e Italia romperán el equilibrio establecido en Viena, de modo que el sistema establecido en aquel congreso saltará por los aires, de forma definitiva, en 1871.

Un esquema que sintetiza los dos procesos:


Mapa conceptual cortesía del profesor Francisco

sábado, 9 de noviembre de 2013

BALANCE DE LAS REVOLUCIONES DE 1848






   El balance que cabe hacer del ciclo de revoluciones del año 1848 es desigual; por un lado, parece obvio que en Francia la revolución evolucionó, desde el republicanismo democrático, inicial hacia el autoritarismo imperial encarnado en la figura de Napoleón III. Los episodios de febrero y junio de ese año en Francia representan el último episodio de la lucha contra los residuos del antiguo régimen y de su sustituto liberal-doctrinario (febrero) y la fractura (insurrección de junio)de la alianza entre los antiguos grupos sociales que componían el tercer estado hasta 1789. El miedo a una revolución social, de vagos ecos jacobinos y nuevos aires socialistas (y anticapitalistas),llevó a toda la burguesía a replegarse frente al proletariado industrial y a las clases populares, en general. Las luchas políticas y los conflictos sociales que determinarán la segunda mitad del s. XIX (y hasta 1914) ya no vendrán dadas por la oposición liberalismo/absolutismo,sino por los nuevos antagonismos sociales que la industrialización agudizará. Las luchas del movimiento obrero ya no serán solo en demanda de una mayor democratización política, sino que también pretenderán un cambio en el modelo económico, abiertamente injusto desde el punto de vista social. No obstante lo anterior, el aparente fracaso de los movimientos revolucionarios de 1848 sentará las bases de la progresiva democratización europea; la única excepción, como veremos más adelante, la constituirá el imperio ruso. 
   Los movimientos nacionalistas que en 1848, en el área alemana o italiana, lucharon por la causa de la indepedencia o la unificación nacional por vías democráticas o revolucionarias, fracasaron, dejando abierto el camino militar hacia la unificación política, con lamentables consecuencias para Europa y el mundo. Prusia, en el área alemana, y Piamonte, en el área italiana, saldrán fortalecidas de este proceso y, en consecuencia, en condiciones, de liderar la futura unificación. En el imperio austro-húngaro ("esa cárcel de pueblos"), se abrirá paso el constitucionalismo y el parlamentarismo, así como una mayor autonomía para las distintas nacionalidades (húngaros,checos, etc.) del imperio.

Eric J. Hobsbawn y su visión de la Revolución de 1848

Esquema general que desarrolla los principales
aspectos de la revolución de 1848

LA PRIMAVERA DE LOS PUEBLOS

“Las revoluciones de 1848, pues, requerirían un estudio detallado por estados, pueblos y regiones. No obstante, cabe decir que tuvieron muchos aspectos en común, como que ocurrieron simultáneamente, que sus destinos estaban unidos y que todas ellas tenían un carácter y estilo comunes, una curiosa atmósfera romántica y utópica, y una retórica similar, para la que los franceses inventaron la palabra qurante-huitard (*cuarentayochista). Cualquier historiador lo reconoce de inmediato: las barbas, los chales, los sombreros de ala ancha de los militantes, las banderas tricolores, las barricadas, el sentido inicial de liberación, de enorme esperanza y de confusión optimista. Era la primavera de los pueblos y, como ocurre con la estación, no perduró (...). Todas ellas se desarrollaron y languidecieron rápidamente, y en la mayoría de los casos de manera total.”

Eric J. Hobsbawn. La era del capitalismo.
La expresión "Primavera de los pueblos" debe hacernos reflexionar sobre la naturaleza optimista de aquellas revoluciones. La confianza en un futuro mejor de igualdad y libertad, impregnó el espíritu de la época. Burgueses y obreros lucharon juntos, por última vez, en las barricadas contra aquellos que, amparándose en el control que ejercían del Estado y de la economía, sólo aspiraban a perpetuar su dominio. Las masas salieron a la calle para impulsar este movimiento de lucha democrática y, en muchos casos, nacional. Pero la irrupción de los obreros y sus reivindicaciones sociales trastocaron los sueños de la burguesía, que se sintió, en medio del temor a una revolución social, obligada a separarse de una clase obrera que tomaba conciencia de que su lucha iba más allá de las ilusiones de igualdad legal y de libertad política que deseaba la burguesía. A pesar de la deriva autoritaria y conservadora que los acontecimientos adoptaron después del verano de 1848, el eco de una revolución democrática y social perduará a lo largo de todo el siglo XIX.
Para una mejor comprensión del tema es necesario que diferenciéis lo sucedido en Francia en el mes de febrero (proclamación de la II república) y los acontecimientos de junio (la insurrección popular), ya que este país es el que mejor ejemplifica el carácter democrático y social de esta revolución.

martes, 29 de octubre de 2013

EL NACIONALISMO: ALGUNOS ESQUEMAS

Los mapas nos muestran la importancia de los movimientos nacionalistas en la modificación de las fronteras políticas de Europa a lo largo del s. XIX.

La clarificación de los conceptos es un aspecto básico para la mejor comprensión del fenómeno nacionalista.




Y un esquema global (cortesía del profesor Francisco) que muestra las diferentes concepciones de la "Nación" desarrolladas a lo largo del s. XIX.


sábado, 12 de octubre de 2013

ORIENTACIONES PARA EL PRIMER EXAMEN DE 1º DE BACHILLERATO (HISTORIA CONTEMPORÁNEA)

HISTORIA DEL MUNDO CONTEMPORÁNEO DE 1º DE BACHILLERATO
ORIENTACIONES PARA EL 1 er. EXAMEN:
 

Estimados alumnos y alumnas, con el fin de que podáis preparar el próximo examen de Historia Contemporánea, aquí os dejo algunas orientaciones: 

Estructura del examen:
el examen tendrá dos partes diferenciadas, tanto en su formato como en su valor:


- 1ª parte: un test (verdadero o falso) sobre diversos aspectos de los temas estudiados. Su valor será del 40% sobre la nota total del examen. Los errores penalizarán los aciertos, a razón de un acierto menos por cada dos errores cometidos.

 - 2ª parte: varias preguntas sobre aspectos parciales de los temas repasados y estudiados. Su valor será del 60% de la nota total del examen.

Los objetivos conceptuales (lo que hay que saber) se enumeran a continuación:

  1. Explicar las características generales del Antiguo Régimen: sistemas de gobierno, economía y organización social.
  2. Explicar qué fue la Ilustración, señalar quiénes fueron los principales filósofos ilustrados y qué ideas defendían para acabar/sustituir  el Antiguo Régimen.
  3. Explicar de forma breve qué se entiende por "crisis del Antiguo Régimen" y qué procesos históricos darán lugar al mundo contemporáneo.
  4. Enumerar y explicar brevemente los distintos factores (conjunto de revoluciones: demográfica, agrícola, tecnológica, etc.) que hicieron posible la Primera Revolución Industrial.
  5. Explicar las características generales del nuevo sistema económico capitalista surgido de la Revolución Industrial.
  6. Explicar las características de la nueva sociedad (de clases) surgida de la Revolución Industrial y sus diferencias respecto de la sociedad del antiguo régimen.
  7. Señalar las líneas generales (países y ritmos de desarrollo) de la difusión de la industrialización.
  8. Explicar las causas, desarrollo general y significado de la independencia de las colonias británicas de América del norte (el nacimiento de los EEUU).
  9. Enumerar y explicar, en líneas generales, las causas de la Revolución Francesa, así como las etapas de la misma, señalando las formas de gobierno que se aplicaron en cada una de ellas.
  10. Explicar el significado de los cuatro grandes hitos de la revolución francesa: 14 de julio de 1789, Toma de la Bastilla; agosto de 1792,  Caída de la monarquía; La Reacción Thermidoriana de 1794, y el 18 de Brumario de 1799.
  11. Explicar qué fue la “Declaración de los derechos del hombre y el ciudadano”, los principios ideológicos que la inspiran y su importancia en el proceso revolucionario francés e influencia a largo plazo.
  12. Explicar las circunstancias que favorecieron el ascenso de Napoleón al poder en Francia y las características del régimen político por él instaurado y lo esencial de su legado, así como las consecuencias que el imperialismo francés tuvo sobre el continente europeo.
  13. Explicar la trascendencia histórica de la Revolución Francesa y emitir una opinión argumentada sobre sus logros y resultados.

Cualquier duda sobre el examen, será atendida en este espacio.
Saludos

JUGANDO CON LOS MAPAS

Estimados alumnos, con el fin de que vayáis preparando los exámenes de mapas que se avecinan, aquí os dejo un enlace que os hará aprender y disfrutar al mismo tiempo. Demuestra que tus conocimientos de geografía están a la altura de la más alta de las montañas y pasa un rato divertido...
Pincha en: WWW.juegos-geográficos.es
Elige el mapa que quieres repasar y empieza a jugar.

jueves, 10 de octubre de 2013

DOCUMENTOS PARA EL ESTUDIO DE LA REVOLUCIÓN FRANCESA (1789-1799)

Con los documentos de esta entrada finalizamos la Revolución Francesa. Os presento un cuadro sinóptico general sobre este importante proceso histórico, así como varios esquemas relacionados con la última etapa de la revolución: el Directorio y el ascenso de Napoleón Bonaparte a la cumbre del poder político de Francia. La época que se inicia tras el golpe de estado de 18 de Brumario de 1799 inaugura una nueva fase en la historia de Francia y de Europa, el Imperio Napoleónico. El propio Napoleón es consciente, como hemos visto en clase, de que su autoridad y gobierno servirán para consolidar el legado de la revolución, aunque sea por medios autoritarios y militares, en su vertiente conservadora y burguesa. No obstante, la derrota definitiva de Napoleón en 1815 no supondrá, como veremos pronto, la vuelta al Antiguo Régimen, aunque sí el regreso de la monarquía borbónica en la persona de un nuevo rey: Luis XVIII.











Aquellos que quieran acceder a todas las entradas relacionadas con la Revolución Francesa, sólo tienen que hacer clic en la ETIQUETA de la columna de la derecha que tiene ese mismo nombre. Aparecerán, ordenadas según su aparición en el blog, todas las entradas relacionadas con este proceso histórico.
Nota: no olvidéis que la ETIQUETA es el elemento que permite encontrar cualquier entrada en el blog; es el equivalente a un índice de contenidos.


El profesor