domingo, 23 de marzo de 2014

LA REVOLUCIÓN RUSA DE 1905 Y LA ÉPOCA DEL SEUDOCONSTITUCIONALISMO





     El régimen zarista controlaba todos los resortes del Estado y evitaba que la oposición política pudiera manifestarse con libertad; no obstante, y a pesar de la represión policial y la amenaza del destierro en Siberia, los grupos políticos de oposición fueron organizándose a lo largo de la segunda mitad del siglo XIX. La variedad de partidos abarca todas las opciones: desde las liberales y burguesas, a las más radicales y revolucionarias, como los marxistas revolucionarios (leninistas) y los anarquistas.
Un par de esquemas, partiendo de otros de elaboración ajena, para sintetizar la variedad de la oposición política al zarismo y sus propuestas políticas:







LA REVOLUCIÓN DE 1905

   El primer aviso serio al régimen zarista se produjo en 1905. La derrota frente al Japón puso de manifiesto las profundas contradicciones políticas, sociales y económicas del país. La represión con la que el gobierno hizo frente a las protestas sociales y demandas políticas expresadas por gran parte de la población, provocaron el estallido de 1905. Pudo haber sido entonces el final del zarismo, pero la hábil reacción del zar, a través de su Manifiesto de octubre, comprometiéndose a unas reformas que no llegaron a producirse en la práctica, lo mantendrán todavía con vida hasta febrero de 1917. La época del llamado Seudoconstitucionalismo fue una prórroga, hasta que la Primera Guerra Mundial evidenció la incapacidad absoluta del régimen zarista y de su aparato burocrático y militar.

EL ESQUEMA
 sintetiza los apectos que tendremos que considerar para explicar el origen, desarrollo y desenlace de este primer gran ensayo revolucionario. El zarismo quedó tocado, la guerra y el inmovilismo político del régimen  zarista, harán el resto.