viernes, 2 de marzo de 2012

LA REVOLUCIÓN RUSA Y LA CONSTRUCCIÓN DEL ESTADO SOVIÉTICO

Iniciamos una serie de esquemas sobre el desarrollo de la REVOLUCIÓN SOVIÉTICA de 1917 (o las Revoluciones rusas de 1917, en realidad); la importancia histórica de este acontecimiento estriba en su naturaleza antagónica con las revoluciones liberales y burguesas que, arrancando en Francia en 1789, se extendieron por todo occidente a lo largo del siglo XIX. El resultado de aquellos procesos revolucionarios fue la instauración del modelo de estado liberal y parlamentario que, con el tiempo y gracias a la presión y la lucha de las clases sociales marginadas, se fue transformando en democrático. Al iniciarse el siglo XX, el gigantesco y poderoso imperio ruso presentaba una situación de anacronismo en casi todos los ámbitos; una forma de gobierno autocrática y una estructura económica y social atrasada en la que la industrialización, insuficiente y parcial y dependiente de las inversiones extranjeras, llevó aparejada el crecimiento del proletariado industrial.
El desarrollo del movimiento obrero en el contexto de la Segunda Revolución Industrial, así como el fortalecimiento de los partidos socialistas encuadrados en la II Internacional, crearon una nueva situación en la mayoría de los países occidentales. Los partidos socialistas, a pesar de la crisis revisionista, siguieron apareciendo como marxistas y revolucionarios, lo que exigía el mantenimiento de un discurso de ruptura con el capitalismo, mediante la revolución obrera, y la instauración de una dictadura del proletariado como paso previo y necesario para la construcción del socialismo profetizado por Carlos Marx. Aquellos que habían apostado por la vía reformista y democrática para alcanzar el socialismo, pronto se vieron desbordados por los que vieron en la Revolución Rusa de octubre de 1917 un ejemplo a seguir. Pronto nacerían los Partidos Comunistas.
Si la Revolución Francesa de 1789-99, quedó como el paradigma de la Revolución Burguesa, ahora, la Revolución Rusa de octubre de 1917 y la construcción del socialismo, en el marco de un nuevo estado, la URSS, se convertirán en el siguiente estadio de la Historia augurado por Marx. La sucesión de modos de producción y la lucha de clases como "motor de la historia" se verían cumplidas con la Revolución Bolchevique de 1917. La instauración del comunismo aparecía, en el horizonte de la mayoría de los obreros del mundo, como la realización de las promesas de futuro contenidas en la teoría marxista de la Historia. Tiempo habrá de saber si tales promesas se cumplieron como fueron soñadas o imaginadas.
El primer esquema plantea la situación del Imperio ruso al comenzar el s. XX y las distintas vicisitudes que atravesó hasta el estallido revolucionario de 1917:


El régimen zarista controlaba todos los resortes del Estado y evitaba que la oposición política pudiera manifestarse con libertad; no obstante, y a pesar de la represión policial y la amenaza del destierro en Siberia, los grupos políticos de oposición fueron organizándose a lo largo de la segunda mitad del siglo XIX. La variedad de partidos abarca todas las opciones: desde las liberales y burguesas, a las más radicales y revolucionarias, como los marxistas revolucionarios (leninistas) y los anarquistas.

El primer aviso serio al régimen zarista se produjo en 1905. La derrota frente al Japón puso de manifiesto las profundas contradicciones políticas, sociales y económicas del país. La represión con la que el gobierno hizo frente a las protestas sociales y demandas políticas expresadas por gran parte de la población, provocaron el estallido de 1905. Pudo haber sido entonces el final del zarismo, pero la hábil reacción del zar, a través de su Manifiesto de octubre, comprometiéndose a unas reformas que no llegaron a producirse en la práctica, lo mantendrán todavía con vida hasta febrero de 1917. La época del llamado Seudoconstitucionalismo fue una prórroga, hasta que la Primera Guerra Mundial evidenció la incapacidad absoluta del régimen zarista y de su aparato burocrático y militar.


La Guerra, ese acelerador de la Historia. La frase sintetiza con claridad el efecto que la guerra mundial tendrá sobre el zarismo. La formación de "Soviets", consejos donde residía el poder real, que canalizaran las aspiraciones del pueblo y la desidia del ejército para reprimir las protestas, incapacitaron al zar para seguir gobernando. Su abdicación no fue más que el reconocimiento de su impotencia. Rusia se convertía en una República dispuesta a sentar las bases de un futuro democrático. Pero la guerra tenía que seguir. La revolución de febrero y la formación del gobierno provisional, con su política continuista en el campo militar, chocarán con las demandas del pueblo (Paz, Pan y Tierra), convenientemente agitadas por un partido minoritario, pero muy combativo, dispuesto a hacerse con el control de los soviets y, lo más importante, a no dar tregua al nuevo gobierno. Para los bolcheviques de Lenin, la guerra debía de servir para traer la revolución obrera y, con ella, la instauración del comunismo, no de la República Parlamentaria y burguesa. Las "Tesis de Abril" de Lenin sientan las bases de la estrategia bolchevique liderada por Lenin: "Todo el poder a los soviets".
Un esquema general de los acontecimientos de febrero a octubre de 1917:



Una síntesis parcial de lo sucedido en el mes de febrero de 1917:




Un breve video resumen con imágenes reales de las Revolución Rusa de 1917..


.... Continuará



2 comentarios:

Pabliitoo ii Jessiica! dijo...

Hola, soy pablo. Quería pedirte si me haces el favor de responderme a las cuestiones 4 y 5 mediante esquemas si los puedes colgar en la página, ya que en este día no acudí a clase por lo que no tengo la respuesta bastante clara.

4.¿Porqué la 1a GM desacreditó al régimen zarista? ¿Crees que la guerra impulsó el proceso revolucionario?

5.¿Qué dos tendencias políticas revolucionarias se enfrentarán al Zarismo en 1917? Señala sus objetivos respectivos.

Muchas gracias por atender a mis dudas, volveré en otra ocasión.

Pablo.

TOMPEREZ dijo...

Hola Pablo. Si revisas la información contenida en las tres entradas sobre el tema, hallarás las claves para una respuesta personal. No obstante, piensa en lo siguiente:
- La guerra iba mal, muy mal, para Rusia. Las derrotas en el frente y la incompetencia de los oficiales rusos, así como el intento del zar de hacerse cargo personalmente del mando de las tropas, no mejoró la situación. El zar no prestó atención a aquellos que le aconsejaban que no asumiera tal responsabilidad, pues los fracasos militares se convertirían, también, en el fracaso del zar. Ahí tienes parte de tu respuesta.
- sin la guerra dificilmente los bolcheviques habrían logrado sus propósitos. La guerra aceleró la descomposición del régimen zarista y agudizó las tensiones sociales, exasperando aún más a la población, cansada del esfuerzo bélico y de las pérdidas humanas y materiales. La guerra "aceleró" los acontecimientos, el empecinamiento del gobierno provisional de mantener a Rusia en la guerra, hizo el resto. Además de la violencia y la propaganda, naturalmente.
- Sobre las tendencias políticas, sólo te doy una idea: estaban los que se proponían acabar con el zarismo e instaurar un régimen republicano, liberal y democrático (la élite burguesa, por ejemlo), y estaban los que, además de querer acabar con el zarismo, se proponían la destrucción del capitalism ruso y la instauración del comunismo (los bolcheviques, sin ir más lejos).

Reflexiona y elabora tu propia respuesta.
Un saludo