miércoles, 20 de abril de 2016

RUSIA ANTES DE LA REVOLUCIÓN

 Mapa de formación del imperio ruso: extensión territorial y el problema de las minorías nacionales (la rusificación)

 Las bases de la autocracia zarista


Una visión global del proceso que condujo a la revolución de 1917 y a la construcción de la URSS


    Iniciamos una serie de entradas sobre el desarrollo de la REVOLUCIÓN SOVIÉTICA de 1917 (o las Revoluciones rusas de 1917, en realidad); la importancia histórica de este acontecimiento estriba en su naturaleza antagónica con las revoluciones liberales y burguesas que, arrancando en Francia en 1789, se extendieron por todo occidente a lo largo del siglo XIX. El resultado de aquellos procesos revolucionarios fue la instauración del modelo de estado liberal y parlamentario que, con el tiempo y gracias a la presión y la lucha de las clases sociales marginadas, se fue transformando en democrático. Al iniciarse el siglo XX, el gigantesco y poderoso imperio ruso presentaba una situación de anacronismo en casi todos los ámbitos; una forma de gobierno autocrática y una estructura económica y social atrasada en la que la industrialización, insuficiente y parcial y dependiente de las inversiones extranjeras, llevó aparejada el crecimiento del proletariado industrial.
El desarrollo del movimiento obrero en el contexto de laSegunda Revolución Industrial, así como el fortalecimiento de los partidos socialistas encuadrados en la II Internacional, crearon una nueva situación en la mayoría de los países occidentales. Los partidos socialistas, a pesar de la crisis revisionista, siguieron apareciendo como marxistas y revolucionarios, lo que exigía el mantenimiento de un discurso de ruptura con el capitalismo, mediante la revolución obrera, y la instauración de una dictadura del proletariado como paso previo y necesario para la construcción del socialismo profetizado por Carlos Marx. Aquellos que habían apostado por la vía reformista y democrática para alcanzar el socialismo, pronto se vieron desbordados por los que vieron en la Revolución Rusa de octubre de 1917 un ejemplo a seguir. Pronto nacerían los Partidos Comunistas.
Si la Revolución Francesa de 1789-99, quedó como el paradigma de la Revolución Burguesa, ahora, la Revolución Rusa de octubre de 1917 y la construcción del socialismo, en el marco de un nuevo estado, la URSS, se convertirán en el siguiente estadio de la Historia augurado por Marx. La sucesión de modos de producción y la lucha de clases como "motor de la historia" se verían cumplidas con la Revolución Bolchevique de 1917. La instauración del comunismo aparecía, en el horizonte de la mayoría de los obreros del mundo, como la realización de las promesas de futuro contenidas en la teoría marxista de la Historia. Tiempo habrá de saber si tales promesas se cumplieron como fueron soñadas o imaginadas.




LA CRÍTICA AL RÉGIMEN ZARISTA:

"Querido hermano:
Este calificativo me parece el más conveniente porque, en esta carta, me dirijo menos al emperador y al hombre, que al hermano. Y, además, os escribo casi desde el otro mundo, encontrándome en espera de una muerte muy próxima. (...)
Una tercera parte de Rusia está sometida a una continua vigilancia policiaca; el ejército de policías conocidos y secretos aumenta sin cesar; las prisiones, los lugares de deportación y los calabozos están repletos; aparte de doscientos mil criminales de derecho común, hay un número considerable de condenados políticos entre los cuales existen ahora multitud de obreros. La censura con sus medidas represivas ha llegado hasta un grado tal que no alcanzó en los peores momentos de los años que siguieron al de 1840. Las persecuciones religiosas no fueron nunca tan frecuentes ni tan crueles como lo son ahora, y cada vez van siendo más frecuentes y más crueles.
En las ciudades y en los centros industriales se han concentrado las tropas, que armadas de fusiles se han enviado contra el pueblo. En algunos puntos ya se han producido choques y matanzas y en otros puntos se preparan, y su crueldad aun será mayor.
El resultado de toda esta actividad cruel del gobierno, es que el pueblo agricultor, los cien millones de hombres sobre los cuales está fundada la potencia de Rusia, a pesar de los gastos del Estado que crecen considerablemente, o mejor dicho gracias a este crecimiento del presupuesto, se empobrecen de año en año, de manera que el hambre ha llegado a ser el estado normal, como igualmente el descontento de todas las clases y su hostilidad para el gobierno.
La autocracia es una forma de gobierno que ha muerto. Tal vez responda aún a las necesidades de algunos pueblos del Africa central, alejados del resto del mundo, pero no responde a las necesidades del pueblo ruso cada día más culto, gracias a la instrucción que va siendo cada vez más general. Así es que para sostener esta forma de gobierno y la ortodoxia ligada a él, es preciso, como ahora se hace, emplear todos los medios de violencia, la vigilancia policíaca más activa y severa que antes, los suplicios, las persecuciones religiosas, la prohibición de libros y de periódicos, la deformación de la educación, y en general de toda clase de actos de perversión y crueldad. Tales han sido hasta aquí los actos de vuestro reinado (...)"
León Tolstoi. Carta al Zar Nicolás II. 16 de enero de 1902.

    De la atenta lectura de esta carta podemos deducir cuáles eran los principales problemas que Rusia tenía planteados al comenzar el s. XX y, por extensión, las medidas o soluciones que habrían podido ponerle remedio. Como veremos pronto, el empecinamiento del zarismo en su inmovilismo y la represión de cualquier forma de oposición política, serán factores determinantes en la descomposición del régimen. La revolución de 1905 será el primer intento serio para transformar esta situación.