sábado, 9 de mayo de 2015

LA CRISIS DE 1929 Y LA GRAN DEPRESIÓN

Este es el punto de partida del periodo de entreguerras; a continuación, un esquema que disecciona las claves de la properidad de los EEUU en estos años, conocidos como "los felices años veinte"...



De la prosperidad, que parecía infinita, se pasó a la depresión económica; pero ¿cómo sucedió? Un esquema que, pertiendo del crak bursátil, sigue los efectos que se derivaron de la caída de las cotizaciones bursátiles en EEUU...

Y, ahora, para rematar, un video que sintetiza los orígenes, desarrollo y consecuencias de la crisis iniciada en 1929..

2 comentarios:

Mayte dijo...

Gracias por este blog, me ayuda enormemente a preparar las clases a mis alumnos (no soy de Historia). Necesito un consejo, si fuese tan amable: según vamos estudiando, me preguntan mis alumnos de Diver que qué va a pasar, ellos ven quelas cosas que han sucedido en el pasado se repiten y que por qué los políticos del mundo hacen lo que hacen, que si no va a haber otra revolución (armada, social les digo que ya estamos en ella) pero no tengo muchas respuestas para ellos.
Gracias de nuevo.

TOMPEREZ dijo...

Hola Mayte. Gracias por tus palabras. Espero que el blog te siga resultando útil en el futuro.
Sobre tu pregunta...¡Uf! es abrumadora. Comparti´re contigo algunas reflexiones.
La historia nos enseña que, en efecto, muchas cosas se repiten y parece que quienes gobiernan no han aprendido nada o, cuando menos, no lo ponen en práctica. Es cierto que estamos viviendo una situación (en España y otros países europeos) que ofrece algunas analogías con la Gran Depresión; la elevada tasa de paro, la crisis de la democracia, la corrupción política y económica, etc. También es cierto que en algunos países están creciendo las opciones políticas más extremas y populistas (en algunos casos son abiertamente fascistas), tanto a derecha como a izquierda. Esto puede recordar, en parte, lo sucedido entonces; pero hay, a mi modo de ver, grandes diferencias, siendo la más importante la globalización (que ha diluido las fronteras económicas), el robustecimiento del poder financiero internacional (que determina cuando no tutela directamente el poder político) y la ausencia de una alternativa global y creíble al neoliberlalismo imperante (entonces la amenaza soviética y el comunismo, actuaban como alternativa), ya que el Keynesianismo no goza de demasiada buena salud, a pesar de que reputados economistas (algunos premios nobel), postulan políticas económicas diferentes a las de austeridad, que están asfixiando a los países del sur de Europa. Por otro lado, el ascenso de los países BRIC (entre ellos China) está cambiando las reglas del capitalismo global y las fuerzas que lo rigen. Estamos viviendo una época de enormes cambios, muy rápidos, que supondrán, a medio plazo, un cambio de era. Pero eso lo dirán los historiadores del mañana.
Hoy, los que creemos que esta crisis es una estafa que estamos pagando los asalariados de toda clase y condición, tenemos que alzar la voz y utilizar la fuerza de los votos para cambiar de rumbo.
¿Una revolución ? ¿Una guerra? Quizás no como en el pasado, pero las consecuencias de la crisis pueden parecerse a las de una guerra por el saldo de destrucción y desaliento que está dejando.
¿Una revolución? No estoy seguro, los poderes que gobiernan el mundo controlan casi todos los resortes de formación de opinión y los aparatos represivo-judiciales de los estados (a través de los gobiernos, claro). La revolución si se produce, tendrá que venir por el fortalecimiento de la sociedad civil frente a estos poderes. Habrá de ser, creo, una revolución democrática, porque las otras, las violentas, son como un boumerang.
Recibe un cordial saludo.